miércoles, 5 de diciembre de 2007

Llegada a casa y lactancia

Cuando salí del sanatorio con Santi en brazos, sentía un temor inexplicable...pensaba en que ya no podría llamar por el timbre para que viniera la enfermera a ayudarme, que si Santi tenía algo malo, o le pasaba algo yo era la única responsable. En casa, sólo deseaba que durmiera...para descansar yo y sobre todo para que no llorara; tampoco quería que llegara la noche porque pensaba en que Santi iba a llorar y los vecinos se iban a quejar. Era todo super traumatico, y encima la cesarea, y el dolor de los puntos (no me jodan, la episiotomia es un poroto!, no es una intervencion quirurgica) , no me podia agachar, ni ir al baño, menos bañarme. Cuando por fin decidi bañarme (como al quinto día de nacido Santi), me saqué la faja y sentía que todos mis intestinos estaban sueltos, que se me aflojaba todo para abajo... me tuvo que ayudar Martin (santo si los hay) con una silla en la bañera y asi sentada bañarme.
Y la teta!!, otra historia. A que es hermoso ver las fotos de los bebes tomando la teta y decimos `que momento de ternura!´.... ocho cuartos!, Santi lloraba y apenas si podia enganchar un poquito el pezón, boqueaba y no encontraba...y cuando los pechos se empezaron a llenar cada vez más, menos salia. Yo, lloraba. Pensaba que se me iba a morir de hambre, que yo era la unica que lo podia alimentar y no sabia como. Me acuerdo que en la desesperación llamamos a una amiga (Caro) que habia tenido su beba hacia dos meses, para que me dijera que hacer. (Olvidate de obstetra, en el Mendez no te dan el telefono de la obstetra...tenes que sacar turno) Caro me dijo que mojara los pechos con agua caliente y los masajeara para que saliera la leche y asi hicimos, compramos un sacaleche y empezamos a masajear. Apenas si salían gotitas y los pechos dolían cada vez más, mis tetas eran la de la Chichiolina, pero caídas...asi que era la Zapansocum en desarrollo (ya contare). Cuando por fin la leche salia me ensuciaba toda la faja, la ropa, todo...no tenia tiempo de cambiarme olia a leche podrida. Martín después de 3 o 4 días tuvo que volver al trabajo y quede desamparada...sola con Santi. SOLA. El primer día -obvio- no me salió leche y tuve que hervir el sacaleche para sacarme, con Santi en brazos llorando de hambre . Y cuando me sacaba leche, haciendo un esfuerzo sobre humano seguia con él el brazos para que no llorara, para que se calmara y yo lloraba. Yo no podía parar de llorar... Pensaba ¿dónde está lo mágico de tener un hijo? y como tengo esta mentalidad tan ambivalente, me sentía mal por no tener la capacidad de hacer algo tan normal como amamantar a mi hijo y disfrutarlo. Siempre peleando dentro mío lo racional, lo místico, lo que debe ser, lo que es, TODO.
De a poquito fui internalizando mi condición de madre, me fui adaptando (con muchas crisis) a no tener tiempo de ir al baño, a bañarme con el bebesit con Santi en el baño, a cocinar con él, a salir para todos lados con mochilita portabebe a cuestas o cochecito, a no poder charlar tranquila con Martin como antes... a tener sensaciones nuevas pero también muchas pérdidas, muchas renuncias.
Santi trajo a mi vida lo mejor, era un bebé hermoso, muy comprador y sobre todo muy dulce. Pero también trajo el descubrir cosas en mí que hasta ese momento eran desconocidas.
Así Santi fue creciendo con errores y desaciertos, con esta actitud autocritica que me destruye todo el tiempo. Siempre pensando si lo que hago está bien o mal, si lo que le enseño corresponde o no, si es correcto a nivel social o no... mil cosas que no tienen que ver con un lazo de madre-hijo normal sino con pautas que impone la sociedad y mi manera de estar bien con dios y con el diablo, y siempre siempre querer parecer normal. Tanto así que los temas de los que yo hablaba, que los libros que leía pasaron a cuarto plano. Porque no tenía tiempo de leer, porque no tenía con quién conversar lo leído, porque mi tema pasó a ser pañales, mamaderas y fiebre.-
Y al final, (a VOS te digo) si, terminé siendo una más del montón.-

3 comentarios:

  1. A mi?!?
    Bueno, decime nomás, entonces te digo: bienvenida! jajajajaja

    Tantas cosas por cambiar, no? apoyo femenino lo primero, que las mujeres aprendamos a acompañarnos y compartir lo que sabemos con amor y cariño! Sin querer imponer nuestra maternidad a las demás, sin querer robar la maternidad de las demás, aceptando, cuidando y valorando cada relación mamá-bebé única.

    A mi me pasó medio parecido también, fue una crisis total lo mio, no tanto física, no tenia demasiados problemas de pezones, eso fue rápido, también con masajes y agua tibia.
    Eli de noche no lloraba, de día casi que tampoco, osea, lloraba, yo le hacia upa o la prendia a la teta y ahí se calmaba y se dormia... pero de noche dormia con ella a upa, yo sentada, dormitaba mejor dicho. Así varias semanas, alguna que otra noche se dormia un rato al lado de mi cama en un carrito.
    Fue muy tranquila, pero yo estaba mal, depre.
    Con el tema de acomodarse a los tiempos de ellos y estar con ellos a cuestas te entiendo, lo del olor a leche en la ropa, ufffffff te recontra entiendo, no poder bañarse, no poder esto o lo otro y no poder... cuanta fortaleza tenemos, no?

    Te sigo leyendo :)

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  2. Gracias Jime, yo sé que sos la que más puede entender porque esto surgió por vos.-
    (aunque el mensaje no era para vos, eh!.. igual gracias)

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  3. Si Lau, gracias!
    Me encantó el remate por eso me hice cargo :) Pero bien, sabia que no era para mi... me gustó que te desahogaste! no?
    Besos!!!

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